Entradas con la etiqueta ‘Wolfert’

Para vestir monstruos

Domingo, Mayo 10th, 2009

por Sergio Victorino

Fotos de Felipe y el niño miguita

Plagados de asesinos brutales hasta la ternura, fantasmas trabando amistad con niños asombrados ante la locura de sus padres y seres marginales sin rumbo, los libros-objeto “La existencia es mullidita” (2004) y “El niño Miguita” (2008) sorprenden tanto por sus historias inconcebibles como por su concepción gráfica: pequeños como para ser portados en una billetera, ilustrados por el propio autor, José Luis Gallego, y bellamente diseñados cuento por cuento por la diseñadora Helga Wolfert, al punto de que es posible saborear el tenor del relato desde el formato de la letra.

En la mayoría de los libros que hemos leído, quietas letras de molde sobre fondo blanco inducen al lector a formar en su mente las imágenes que irán narrando la historia a través de la puesta en juego de su imaginación, y ésta será la única vía por la cual viajarán todas las emociones, ideas y sentimientos que el autor haya querido transmitir. Distinto es el caso de las narraciones en formato de historieta (o en novelas ilustradas), donde el dibujo obvia partes del relato y define de forma incontestable el rostro, el paisaje y hasta la forma de vestirse de los personajes, dejando menos libertad a los lectores para definir los detalles de la historia. Ya en “La existencia es mullidita” nuevos recursos entran en escena dejando su impronta: el papel oscuro y de remembranzas casi groseras nos introduce en el mundo opresivo y lleno de humoradas bizarras de sus personajes, donde formatos de letra que cambian a medida que avanzamos en los relatos van dejando en claro que aquí nada puede darse por sentado. En “El niño Miguita” la tendencia de acentuar lo impermanente se profundiza: las múltiples tapas del libro son plausibles de ser cambiadas, poniéndole un rostro diferente a la obra cada vez que se la toma en las manos, alterando el orden de los textos e incluso del título del libro.

Los dos libros nos invitan a hacer un uso aguzado de la imaginación, a la vez que con su abanico de estímulos nos inducen al estado de ánimo ideal para acercarnos a estas historias, como una música de fondo en la sala del cine. El dúo Wolfert-Gallego compone un combo creativo que transforma las reglas de acceso al antiguo arte de la lectura, acrecentando la importancia del diseño gráfico como vehículo sensorial para una obra literaria.

Para saber más:

Entrevista con Helga Wolfert

Entrevista con José Luis Gallego


Vistiendo al monstruito

Domingo, Mayo 10th, 2009

por Sergio Victorino

Fotos Helga Wolfert y tapa de \”El niño miguita\”

Si Luis Gallego es la cara creativa de los libros objeto “La existencia es mullidita” y “El niño miguita, la contracara no es otra que su socia en la vida y en los proyectos: Helga Wolfert. Diseñadora Gráfica recibida en la Universidad de Buenos Aires hace 13 años, comenzó en la profesión trabajando en pre y post impresión en empresas gráficas, ganando ese contacto directo con los productos gráficos que en la Facultad cuesta tener. Por otra parte, y como ella misma objeta, gracias a las presiones propias de la industria, en aquellos años lo importante era producir, más que expresarse.

Sin embargo, con el paso del tiempo logró independizarse, para comenzar a diseñar productos de mayor compromiso creativo: la revista juvenil “EME” –de circulación en el Gran Buenos Aires-, catálogos de ropa, tatuajes y estampas para indumentaria infantil. Además, claro está, los libros objeto “La existencia es mullidita” y “El niño miguita”.

¿Cómo nace la idea de hacer los libros objeto?

Helga Wolfert: El tipo de diseño tiene que ver con el cliente. Luis es un tipo muy creativo, sus cuentos son muy locos, no podíamos hacer un libro de formato estándar. Creo que el diseño no debe competir con el relato, ni con el producto en general. Si hablamos del libro, el diseño acompaña al relato, le da una “vueltita más” a la historia, la cuenta, resumida y a su manera, en imágenes.

¿Por qué “El niño Miguita” tiene tapas múltiples?

HW: En “El niño Miguita” todos los cuentos tienen igual importancia. El escritor les dio un orden desde su criterio, pero cada lector puede tener su propio libro dependiendo de su criterio personal, con su propio comienzo y hasta con otro título, y eso ser cambiado con el correr del tiempo. Por eso cada una de las tapas tiene la misma dedicación, todas pueden estar al frente y ser la cara visible del producto, no apenas una como en la mayoría de los libros.

¿Cuál creés que es el aporte que el diseño le da a estos libros?

HW: El diseño le dio una vestimenta al libro, cierta personalidad expresada a través de la percepción visual, independiente de los textos. El diseño en sí es una forma de arte. Por eso me parece justo que la diseñadora aparezca en los créditos porque es parte importante del producto, y es importante que la gente sepa quien fue, para bien o para mal.

¿Cómo es tu método de trabajo?

HW: Como dije, el tipo de diseño va a depender del cliente o producto al que está dirigido. Creo que siempre que se encara un diseño tiene que haber un trabajo previo de investigación, muchos bocetos, antes de poder sentarme a la compu y concretar. Yo voy por la vida con un cuadernito de hojas lisas y mi lápiz negro, bocetando ideas cada vez que aparecen.

Para saber más: helgawolfert@gmail.com

Entrevista con José Luis Gallego

Nota sobre libros objeto