Archivo para Febrero, 2009

Arte y sentido: Mundo Nuevo

Miércoles, Febrero 25th, 2009

Por Roger Colom

Una galería de arte no es un comercio cualquiera, tiene otras funciones. Entre ellas, quizá la principal sea la producción de sentido. Esto se logra no sólo montando exposiciones, sino también poniendo a disposición del público (y no tiene por qué ser gratis), los materiales para llegar a una comprensión más extensa de la obra de un artista, o de un momento cultural. Esto, claro, requiere dinero, trabajo e inteligencia, por eso nunca me quejo cuando veo que una galería embarcada apasionadamente en la producción de sentido también se involucra con tesón en el mercado del arte.
Hace unos días estuve charlando con Diana García Calvo y Sergio Artola, coordinadora general y curador, respectivamente, de la galería Mundo Nuevo (Av. Callao 1870), que forma parte de una fundación del mismo nombre. Estas dos organizaciones se han dedicado desde hace unos años a la edición de libros y al montaje de exposiciones con el fin de, digámoslo en términos comerciales, poner en valor obras y artistas que merecen un mayor conocimiento por parte del público, de la sociedad en la que vivimos.

Sergio: Siempre tratamos de generar diálogos entre lo que es el proyecto editorial y la parte de galería para que no solamente esté la publicación del libro sino la muestra de ese artista. Entonces se trata de pensar muy bien y tener patrimonio del artista que se va a publicar, para que todo el paquete cierre.

Se especializan en artistas argentinos, tanto del siglo XX como contemporáneos, muchos de ellos infravalorados. No cabe duda de que existe un buen número de artistas en Argentina que no han recibido suficiente atención, por parte de la crítica, el público, las galerías y los museos. Tuve ocasión de bajar a la trastienda, donde me mostraron una colección de uno de los artistas más interesantes de la primera mitad del siglo pasado, Juan Batlle Planas, que aún siendo catalán, yo no conocí hasta que vine a vivir a Buenos Aires. También, están preparando una exposición importante de Remo Bianchedi, de su serie dedicada al castillo de Imendorf, donde los nazis quemaron una gran cantidad de obras de arte al final de la guerra. Y pronto harán una exposición de grabados de Víctor Rebuffo, de cuya obra hace poco sacaron un libro importante. Creo que la idea es iluminar caminos del arte argentino, dentro del país y hacia afuera.

De nuevo Sergio: Nos interesan sobre todo artistas consagrados pero a los que les falta un libro o un estudio. Intentamos tener una visión objetiva respecto a la obra de ese artista. Buscamos miradas independientes que opinan sobre la obra, estudios históricos, etc. Tenemos el ejemplo de Grela, un artista rosarino, al que la historia del arte no le había dado mucha importancia. El libro que sacamos reflotó la obra de ese artista y se empezaron a hacer exposiciones en otros lados.

Diana me contó que la galería existe en su actual emplazamiento desde 2004, pero que fue reformada este verano para mejorar el acceso al y del público. Este contacto con el público, que tiene su expresión física en la galería, es importante para Mundo Nuevo, algo que tanto Diana como Sergio consideran fundamental en su trabajo. No se trata sólo de producir sentido en el ambiente especializado de la historia del arte, sino en la sociedad del que forma parte. Y para ello hace falta un espacio físico y mucho trabajo intelectual y de la sensibilidad.

Diana: Creo que la fundación creció un montón en estos 5 años; nació entre escombros, los proyectos empezaron a crecer y, bueno, hay un presidente que apuesta a seguir. Porque como están las épocas podría decir “Hasta acá llegué”, pero sigue y sigue, y está lleno de proyectos y de visión positiva y confiada.

El nuevo espacio de la Galería Nuevo Mundo abre nuevas posibilidades de trabajo, de iluminación del trabajo de otros, de encuentro y de entendimiento del arte argentino del pasado y del presente. Es un espacio elegante y cómodo que permite una buena cantidad de variaciones en la manera de exponer obra y de estar en el lugar físico del arte.

Sergio: Este espacio se adapta muy bien a lo que quieras colocar. No sé, cada vez que colgamos una muestra la atmósfera es distinta, es como que el lugar cambia.

Y hace falta algo así, precisamente, para dar lugar a la enorme variedad del arte argentino, para verlo, para discutirlo, para aprender sobre él. Al final, la pregunta siempre es:

¿Si nosotros no nos planteamos la tarea de producir nuestro propio sentido (de la vida, de la sociedad, de la cultura), quién más lo hará?

Art Hotel de Buenos Aires

Jueves, Febrero 19th, 2009

Por Roger Colom

No es raro que un hotel contenga una galería de arte, pero es menos común que sea el arte lo que define al hotel. Los últimos años han visto una proliferación de hoteles pequeños, tanto en Buenos Aires como en todo el mundo, probablemente porque la gente viajera busca alejarse de las cadenas, de la imagen corporativa siempre igual donde quiera que vaya. Estos pequeños hoteles llevan siempre el sello de sus dueños, algo más personal. Yannick Loop, dueño del Art Hotel de Buenos Aires cuenta que:

“La idea no es totalmente original, en el mundo hay muchos Art Hotels; pero si entras en Google el primero que aparece es éste, el de Buenos Aires. Por ser europeo y haber pasado la mayor parte de mi vida en Europa, conocí varios Art Hotels y siempre me fascinó este concepto. Como pasajero buscaba este tipo de ambiente, que tuviera que ver con lo artístico. Cuando llegué a Argentina, hace 6 años, empecé a mirar varios proyectos; y arriba en la lista de unos diez proyectos que tenía después de varias semanas había un Art Hotel. Siempre he soñado con esto.”

El hotel ocupa una casa afrancesada de principios del siglo XX, en la calle Azcuénaga 1268. Tiene una galería de arte en el lobby, con espacio para sentarse, tomar algo, ver la exposición, charlar, leer, o navegar por internet. Parte de la galería ocupa lo que antes fue el patio de esta vieja casona, cubierto ahora por un gran tragaluz que permite las obras con luz natural. La galería incluso se mete en el bar, en cuyas paredes también se expone obra.

Se intentó mantener, en lo posible, los elementos arquitectónicos originales: suelos de mosaico en los pasillos, puertas redondeadas en algunas esquinas, el ascensor primitivo, en el que no se arreglaron ni los antiguos graffitti. Todo eso se mantiene, al tiempo que las habitaciones son de buen diseño, cómodas, modernas, también con arte en sus paredes. O mejor, más que de diseño, se trata de un amor por las formas. La idea, según Grégoire Bosc, gerente del hotel, es casar el arte con la vida. Precisamente lo que fascinó a Yannick de este concepto de hotel.

Grégoire llegó hace un año a Buenos Aires para hacerse cargo de la dirección del hotel. Con él ha cambiado la gestión de la galería:

“la galería funcionaba bien el primer año, y después se dieron cuenta de que o hacemos un trabajo de verdad en la galería y empujamos, o hacemos que el hotel simplemente exponga obra, y nos dedicamos a nuestra actividad de hotelería y ya. Pero la idea el segundo año fue cambiar esto, empujar un poquito más, porque un hotel hoy en día necesita más que ingresos por habitación y encontrar nuevos recursos para la competencia que existe ahora en el mundo.”

Muchas galerías comerciales cobran a los artistas por el uso del espacio expositivo. La galería del Art Hotel ha decidido no seguir este camino, ya que lo encuentra contraproducente. Como dice Grégoire Bosc, lo hace así “únicamente para permitir que muchos artistas puedan exponer, sin esa barrera económica que existe en muchos sitios. La idea es facilitar eso.” Esto permite a muchos artistas jóvenes su primera o segunda exposición individual, y al Art Hotel una ventaja de selección sobre muchas otras galerías.
Estos negocios híbridos pueden llegar a ocupar un lugar importante en el mundo del arte. Así, la galería es subsidiada por el hotel, sin dejar de ser un emprendimiento comercial. Y lo que está claro, a la vez, es que la personalidad del hotel parte de la galería.

En ese sentido, Grégoire expresa el principal elemento identitario del Art Hotel:

“La galería es para nosotros una joya que ahora tenemos que pulir y trabajar.”