El “estilo Mara” rinde sus frutos
El vínculo entre arte, vida y profesión es muy particular. En Buenos Aires, el fiel exponente de este triple acuerdo es la galería de arte “Jorge Mara•La Ruche” que, justamente, lleva el nombre de su director. “Son 23 años de convivencia, entre mi esposo, el arte y nuestra entera dedicación al oficio de dirigir este espacio”, aclara con entusiasmo Nelly Correa de Mara, quien comparte desde siempre esa labor con Jorge.

El amplio espacio que hoy ocupa en Paraná 1133 consta de un local de 250 metros cuadrados, depósito y trastienda de 150 metros más. Pero no siempre estuvo allí. La actual versión de “Jorge Mara•La Ruche” es la prolongación de dos galerías que ya funcionaban en Buenos Aires en la década del 80, y después en Madrid, entre los años 1990 y 1998. El “estilo Mara” es bien definido: “Nos interesa el arte contemporáneo, representado por artistas entre los 40 y los 50 años, que ya tienen una trayectoria y nos especializamos en exposiciones temáticas sobre aspectos muy precisos de artistas consagrados”, aclara Nelly.

Así, en la sala se ha exhibido obra de Carlos Arnaiz, Roberto Elía, Adolfo Estrada, Alfredo Hlito, César Paternostro, Fidel Sclavo y Eduardo Stupía , entre otros.
Este carácter, también se refleja en el público que frecuenta el espacio. Habitualmente son conocidos coleccionistas y otros aun jóvenes, que ahora se inician comprando cuadros de artistas de renombre nacional e internacional.
La próxima muestra promete ser un suceso, porque el 15 de octubre abre al público la exposición titulada “Horacio Coppola: Los viajes”, con fotografías inéditas tomadas en los años 30 durante sus viajes por Europa y Brasil, en su paso por San Salvador de Bahía, Río de Janeiro y Santos. Habrá un imponente libro-catálogo (más de 220 páginas impresas), que incluye textos de Natalia Brizuela (Coppola y la Bauhaus), Luis Príamo (Coppola y la modernidad), más una relación entre el artista, -que fundó junto a Jorge Luis Borges el primer cine club del país- y la historia argentina. Y un tercer texto a cargo del crítico David Oubiña, titulado “Coppola y el Cine”. Pero además la obra editada por la galería lleva un DVD que contiene tres cortometrajes del gran fotógrafo argentino realizados en Berlín, París y Londres, junto con el famoso cortometraje dedicado a Buenos Aires sobre la construcción del Obelisco.
“Lo interesante aquí -sugiere Nelly Mara- es que el 99 por ciento de las fotografías que vamos a exhibir nunca fueron positivadas y tienen que ver con los viajes de este artista de 105 jóvenes y actualizados años, entre 1931 y 1935″. Este hijo de inmigrantes italianos, que algunos llaman el gran retratista de Buenos Aires, porque iluminó con su lente la historia de la ciudad desde los años 20 logrando una vívida imagen de los porteños es el fotógrafo más famoso de la Argentina, que trascendió al mundo y se destacó tempranamente en los escenarios europeos del arte de vanguardia. Como artista autodidacta hay que decir que es un verdadero artesano de la cámara y un purista de la imagen.

Para cerrar un año de mucho trabajo, buenos resultados en lo artístico y más satisfacciones se verá la obra de Macaparana , un artista geométrico brasileño nada convencional, que tomó su exótico nombre del pueblo donde nació, en el estado de Recife y que “ya estuvo presente con nosotros en nuestro stand de ArteBA, en el 2008 y 2009″, agrega Nelly.
Hacia fines de marzo o principios de abril del año que viene la galería anuncia la vuelta del uruguayo Fidel Sclavo a su sala. Y tal vez se verá una más del consagrado Eduardo Stupía, quien actualmente está exponiendo con éxito en San Pablo, Brasil, donde exhibe trabajos recientes y una antología de su obra anterior. En febrero de este año Jorge Mara llevó la obra de este artista a la Feria Arco de Madrid, y ya hacia fin del 2009 la dupla Stupía-Mara se presentará con una gran exposición de nuevas obras, en el Instituto Valenciano de Arte Moderno, (IVAM). Además, en el 2010 habrá varias muestras de fotografía, siempre de carácter temático, como es el estilo de los Mara.
Y como no podía ser de otra manera, el pronóstico de los mercados que hacen los dueños de casa, para el 2010 es muy alentador, porque si bien “hoy la plaza está expectante, nuestros clientes compran obra de arte, como un valor seguro donde depositar moneda líquida; aunque notamos que los verdaderos interesados son mucho más conservadores en su elección que antes”, sentencia el dúo.
En síntesis: trabajo fecundo, constancia -y dedicación plena-, y objetivos muy claros, para hoy y a largo plazo dan sus frutos.



