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Cortina Abierta: Hogar-Galería.

Jueves, Noviembre 26th, 2009

Cortina Abierta
Cortina 1440/ Villa Luro.

Director:
Natalia Saenz Valiente.
Visita previa cita telefónica: 35 315769

Sitio web: http://cortinabierta.blogspot.com
E mail: cortinabierta@gmail.com
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A veces casa, a veces galería. Los muebles desaparecen, los espacios se convierten.

Historia

Cortina Abierta surge a principios de 2009 como parte del festejo de inauguración del hogar de Natalia Saenz Valiente y Alejandro Iannizzotto. Para ese día se convocó a una artista a colgar sus obras en la casa aún vacía como rito de inauguración. Así, los invitados creyeron que lo que realmente se inauguraba era una galería de arte, seguramente debido a las características espaciales de la casa que permite un recorrido circular interconectando los diferentes espacios. Ese primer encuentro fue clave, ya que todos los invitados quedaron muy felices de haber participado del evento, preguntando cuando se realizaría el próximo.
Días después, entendimos que a través de las obras instaladas habíamos resignificado el concepto de hogar y decidimos resignificar, (por qué no), el concepto de galería.

Así nace Cortina Abierta, hogar-galería: un espacio donde generar una accesibilidad diferente a la producción de los artistas, una forma de convivir con la obra de arte en el espacio cotidiano.

Ubicada en el barrio porteño de Villa Luro, alejada de los circuitos convencionales del arte, Cortina Abierta además de su función como galería de arte, promueve interconexiones, tiende redes institucionales como con las bibliotecas populares, clubes, centros culturales, talleres literarios, escuelas con orientación artística, como la escuela de Cerámica, bares, el Museo del Automóvil y escuelas de teatro. Sus integrantes son: Natalia Saenz Valiente y Jorge Salas, ambos Licenciados en Gestión del Arte y la Cultura con especializaciones en Cooperación Internacional y Comunicación respectivamente más Alejandro Iannizzotto, somellier y organizador de eventos. Se suman continuamente un diverso grupo de colaboradores que nutren y potencian los objetivos en común. Por sobre todas las cosas, Cortina Abierta no hubiera sido posible sin un hecho importante en la vida de quienes formamos parte de este proyecto: experiencias fortuitas que desencadenaron en la apertura del hogar como galería, nuestro profesión relacionada al arte y la cultura, nuestra relación con otras galerías, con artistas emergentes y otros no tanto, con sus historias de vida que de charlas se transformaban en proyectos y lo que nos cuentan sus obras como así mismo  la fiel convicción de que podemos ofrecer y sumar al actual panorama expositivo del arte una gestión diferente y potenciada hacia nuevas propuestas.

En este corto pero intenso camino recorrido, una de nuestras mayores virtudes es haber sabido sumar a los vecinos e incorporarlos a las actividades planteadas, así como también la participación de artistas en circuitos legitimados como los Gallery Nigths de octubre y noviembre, a través de una alianza generada con otros espacios emergentes; auspiciando una muestra de arte cubano contemporáneo en el Festival Cervantino de Azul, asistiendo al Congreso de Gestores Culturales organizado por Almagesto en la ciudad de Mar del Plata a través de la “Galería de experiencias” y trabajando con organizaciones culturales de la Provincia de Bs As  como el Taller Literario “El Rinconcillo de Pinamar”, presente a través de la exposición virtual de poemas en una de las muestras.

Contamos con una antigua vitrina que permanece en todas las muestras y que estamos utilizando paralelamente a la programación expositiva. Este espacio acoge propuestas de pequeños y talentosos emprendedores de la moda, el diseño y otras industrias y artes que se circunscriben dentro de la producción actual contemporánea.

En su pequeña trayectoria, Cortina Abierta es un lugar de encuentro entre artistas, teóricos, gestores y público en general; es un espacio de reflexión e intercambio de experiencias en el ámbito de la cultura y en clima intimo del propio hogar. Cuenta con agenda programada de muestras para 2010 y planifica actividades itinerantes para ampliar los alcances del espacio.

Queremos  interactuar profesionalmente, afianzarnos  para enredarnos con otras ideas, incentivar el interés por el arte del presente, contribuir  a orientar a los artistas  en el proceso que implica estar en el mercado: exponer-exponerse no sólo en Cortina Abierta sino participando de concursos y otros proyectos, vender  obras porque es primordial para la contribución al campo de la economía del arte, como así también iniciar una colección y fortalecer el intercambio de obras entre artistas.

Para un público no acostumbrado a la galería tradicional, Cortina Abierta es un territorio accesible, una puerta de entrada al mundo del arte.

Objetivos:

  • Ampliar los circuitos de circulación del mercado del arte.
  • Favorecer el diálogo de la obra de arte en un espacio cotidiano y ampliar el público que consume productos artísticos.
  • Ofrecer una mirada particular sobre los artistas seleccionados según sus técnicas de abordaje generando un discurso curatorial que se teje a través de la casa.
  • Elaborar proyectos en conjunto con otras instituciones, organizaciones culturales y productores culturales.>>> ver muestra actual >>>

El “estilo Mara” rinde sus frutos

Sábado, Octubre 10th, 2009

El vínculo entre arte, vida y profesión es muy  particular. En  Buenos Aires, el  fiel exponente  de este triple acuerdo es la galería de arte “Jorge Mara•La Ruche” que, justamente, lleva el nombre de su director. “Son 23 años de convivencia, entre mi esposo, el arte y nuestra entera dedicación al oficio de dirigir este espacio”, aclara con entusiasmo Nelly  Correa de Mara, quien  comparte desde siempre esa labor  con Jorge.

El  amplio  espacio que hoy  ocupa en Paraná 1133 consta  de un  local de 250 metros cuadrados, depósito y trastienda de 150  metros más. Pero no siempre  estuvo allí. La  actual versión de “Jorge  Mara•La Ruche” es la  prolongación de  dos  galerías que ya  funcionaban en Buenos Aires en la década del  80, y después en  Madrid, entre los años 1990 y 1998. El  “estilo  Mara”  es  bien  definido: “Nos  interesa el arte contemporáneo, representado por artistas entre los 40 y  los 50  años, que ya tienen una trayectoria y nos especializamos en exposiciones temáticas sobre  aspectos muy precisos de artistas consagrados”, aclara Nelly.

Así, en  la sala  se  ha  exhibido  obra de Carlos Arnaiz, Roberto Elía, Adolfo  Estrada, Alfredo Hlito, César Paternostro, Fidel Sclavo  y Eduardo Stupía , entre otros.
Este carácter, también se refleja en el público que frecuenta el  espacio. Habitualmente son conocidos coleccionistas y otros aun jóvenes, que ahora se  inician comprando cuadros de artistas de renombre nacional e internacional.
 
La  próxima  muestra promete ser un suceso, porque el 15 de octubre abre al  público  la exposición titulada “Horacio Coppola: Los  viajes”, con fotografías inéditas  tomadas en  los años 30 durante sus viajes por Europa y Brasil, en su  paso  por San Salvador de Bahía, Río de Janeiro  y Santos. Habrá un imponente libro-catálogo (más de 220  páginas impresas), que incluye textos de Natalia Brizuela (Coppola y la Bauhaus), Luis Príamo (Coppola y la modernidad), más una relación entre el artista, -que fundó junto a Jorge Luis Borges el primer cine club del  país- y la  historia argentina. Y un  tercer  texto a  cargo del crítico David Oubiña, titulado “Coppola y el Cine”. Pero además la obra editada por  la galería lleva un DVD que  contiene  tres cortometrajes del   gran fotógrafo argentino realizados en Berlín,  París y Londres, junto  con el famoso cortometraje dedicado a Buenos Aires sobre la construcción del Obelisco.

“Lo  interesante aquí -sugiere Nelly  Mara- es que el  99  por  ciento de las fotografías que  vamos a exhibir nunca fueron positivadas y tienen que  ver  con los  viajes de este artista de 105  jóvenes y actualizados años, entre  1931 y 1935″. Este  hijo de inmigrantes italianos, que algunos llaman el  gran retratista  de Buenos Aires, porque iluminó  con su lente la  historia de la ciudad  desde  los años 20 logrando una vívida imagen de los  porteños es el  fotógrafo más famoso de la Argentina, que trascendió al  mundo y se destacó  tempranamente en  los  escenarios  europeos del arte de vanguardia. Como artista autodidacta hay que decir que es un verdadero artesano de la cámara y un purista de la imagen.       
 
Para  cerrar un año de mucho  trabajo,   buenos resultados en  lo artístico y  más satisfacciones se  verá  la  obra de Macaparana , un artista geométrico brasileño  nada  convencional, que tomó  su exótico nombre  del pueblo donde  nació, en el estado de Recife y que  “ya estuvo presente  con  nosotros en  nuestro stand de ArteBA, en el 2008 y  2009″, agrega Nelly.
 
Hacia fines de  marzo  o principios de abril del año que viene  la galería  anuncia la  vuelta del   uruguayo Fidel Sclavo a su sala. Y  tal  vez se verá una más del consagrado Eduardo  Stupía, quien actualmente está exponiendo con éxito en  San Pablo, Brasil, donde exhibe trabajos recientes y una antología de su obra anterior. En febrero de  este  año  Jorge Mara llevó  la obra de  este artista  a la Feria Arco de Madrid, y ya hacia fin del 2009 la dupla Stupía-Mara se presentará con una  gran exposición de nuevas obras, en el Instituto Valenciano de Arte Moderno, (IVAM). Además, en el 2010 habrá  varias muestras de fotografía, siempre de carácter temático, como es el estilo de los  Mara.

Y  como no  podía ser de  otra  manera, el pronóstico  de los mercados que hacen  los dueños de casa,   para el 2010 es  muy  alentador, porque si  bien  “hoy la  plaza  está expectante, nuestros clientes compran  obra de arte, como un  valor seguro  donde depositar moneda líquida; aunque  notamos que los  verdaderos interesados  son mucho más conservadores en  su  elección que antes”, sentencia  el dúo.
 
En síntesis: trabajo  fecundo, constancia -y dedicación plena-, y  objetivos muy claros, para hoy y a largo  plazo  dan sus  frutos.

Arte y sentido: Mundo Nuevo

Miércoles, Febrero 25th, 2009

Por Roger Colom

Una galería de arte no es un comercio cualquiera, tiene otras funciones. Entre ellas, quizá la principal sea la producción de sentido. Esto se logra no sólo montando exposiciones, sino también poniendo a disposición del público (y no tiene por qué ser gratis), los materiales para llegar a una comprensión más extensa de la obra de un artista, o de un momento cultural. Esto, claro, requiere dinero, trabajo e inteligencia, por eso nunca me quejo cuando veo que una galería embarcada apasionadamente en la producción de sentido también se involucra con tesón en el mercado del arte.
Hace unos días estuve charlando con Diana García Calvo y Sergio Artola, coordinadora general y curador, respectivamente, de la galería Mundo Nuevo (Av. Callao 1870), que forma parte de una fundación del mismo nombre. Estas dos organizaciones se han dedicado desde hace unos años a la edición de libros y al montaje de exposiciones con el fin de, digámoslo en términos comerciales, poner en valor obras y artistas que merecen un mayor conocimiento por parte del público, de la sociedad en la que vivimos.

Sergio: Siempre tratamos de generar diálogos entre lo que es el proyecto editorial y la parte de galería para que no solamente esté la publicación del libro sino la muestra de ese artista. Entonces se trata de pensar muy bien y tener patrimonio del artista que se va a publicar, para que todo el paquete cierre.

Se especializan en artistas argentinos, tanto del siglo XX como contemporáneos, muchos de ellos infravalorados. No cabe duda de que existe un buen número de artistas en Argentina que no han recibido suficiente atención, por parte de la crítica, el público, las galerías y los museos. Tuve ocasión de bajar a la trastienda, donde me mostraron una colección de uno de los artistas más interesantes de la primera mitad del siglo pasado, Juan Batlle Planas, que aún siendo catalán, yo no conocí hasta que vine a vivir a Buenos Aires. También, están preparando una exposición importante de Remo Bianchedi, de su serie dedicada al castillo de Imendorf, donde los nazis quemaron una gran cantidad de obras de arte al final de la guerra. Y pronto harán una exposición de grabados de Víctor Rebuffo, de cuya obra hace poco sacaron un libro importante. Creo que la idea es iluminar caminos del arte argentino, dentro del país y hacia afuera.

De nuevo Sergio: Nos interesan sobre todo artistas consagrados pero a los que les falta un libro o un estudio. Intentamos tener una visión objetiva respecto a la obra de ese artista. Buscamos miradas independientes que opinan sobre la obra, estudios históricos, etc. Tenemos el ejemplo de Grela, un artista rosarino, al que la historia del arte no le había dado mucha importancia. El libro que sacamos reflotó la obra de ese artista y se empezaron a hacer exposiciones en otros lados.

Diana me contó que la galería existe en su actual emplazamiento desde 2004, pero que fue reformada este verano para mejorar el acceso al y del público. Este contacto con el público, que tiene su expresión física en la galería, es importante para Mundo Nuevo, algo que tanto Diana como Sergio consideran fundamental en su trabajo. No se trata sólo de producir sentido en el ambiente especializado de la historia del arte, sino en la sociedad del que forma parte. Y para ello hace falta un espacio físico y mucho trabajo intelectual y de la sensibilidad.

Diana: Creo que la fundación creció un montón en estos 5 años; nació entre escombros, los proyectos empezaron a crecer y, bueno, hay un presidente que apuesta a seguir. Porque como están las épocas podría decir “Hasta acá llegué”, pero sigue y sigue, y está lleno de proyectos y de visión positiva y confiada.

El nuevo espacio de la Galería Nuevo Mundo abre nuevas posibilidades de trabajo, de iluminación del trabajo de otros, de encuentro y de entendimiento del arte argentino del pasado y del presente. Es un espacio elegante y cómodo que permite una buena cantidad de variaciones en la manera de exponer obra y de estar en el lugar físico del arte.

Sergio: Este espacio se adapta muy bien a lo que quieras colocar. No sé, cada vez que colgamos una muestra la atmósfera es distinta, es como que el lugar cambia.

Y hace falta algo así, precisamente, para dar lugar a la enorme variedad del arte argentino, para verlo, para discutirlo, para aprender sobre él. Al final, la pregunta siempre es:

¿Si nosotros no nos planteamos la tarea de producir nuestro propio sentido (de la vida, de la sociedad, de la cultura), quién más lo hará?

Art Hotel de Buenos Aires

Jueves, Febrero 19th, 2009

Por Roger Colom

No es raro que un hotel contenga una galería de arte, pero es menos común que sea el arte lo que define al hotel. Los últimos años han visto una proliferación de hoteles pequeños, tanto en Buenos Aires como en todo el mundo, probablemente porque la gente viajera busca alejarse de las cadenas, de la imagen corporativa siempre igual donde quiera que vaya. Estos pequeños hoteles llevan siempre el sello de sus dueños, algo más personal. Yannick Loop, dueño del Art Hotel de Buenos Aires cuenta que:

“La idea no es totalmente original, en el mundo hay muchos Art Hotels; pero si entras en Google el primero que aparece es éste, el de Buenos Aires. Por ser europeo y haber pasado la mayor parte de mi vida en Europa, conocí varios Art Hotels y siempre me fascinó este concepto. Como pasajero buscaba este tipo de ambiente, que tuviera que ver con lo artístico. Cuando llegué a Argentina, hace 6 años, empecé a mirar varios proyectos; y arriba en la lista de unos diez proyectos que tenía después de varias semanas había un Art Hotel. Siempre he soñado con esto.”

El hotel ocupa una casa afrancesada de principios del siglo XX, en la calle Azcuénaga 1268. Tiene una galería de arte en el lobby, con espacio para sentarse, tomar algo, ver la exposición, charlar, leer, o navegar por internet. Parte de la galería ocupa lo que antes fue el patio de esta vieja casona, cubierto ahora por un gran tragaluz que permite las obras con luz natural. La galería incluso se mete en el bar, en cuyas paredes también se expone obra.

Se intentó mantener, en lo posible, los elementos arquitectónicos originales: suelos de mosaico en los pasillos, puertas redondeadas en algunas esquinas, el ascensor primitivo, en el que no se arreglaron ni los antiguos graffitti. Todo eso se mantiene, al tiempo que las habitaciones son de buen diseño, cómodas, modernas, también con arte en sus paredes. O mejor, más que de diseño, se trata de un amor por las formas. La idea, según Grégoire Bosc, gerente del hotel, es casar el arte con la vida. Precisamente lo que fascinó a Yannick de este concepto de hotel.

Grégoire llegó hace un año a Buenos Aires para hacerse cargo de la dirección del hotel. Con él ha cambiado la gestión de la galería:

“la galería funcionaba bien el primer año, y después se dieron cuenta de que o hacemos un trabajo de verdad en la galería y empujamos, o hacemos que el hotel simplemente exponga obra, y nos dedicamos a nuestra actividad de hotelería y ya. Pero la idea el segundo año fue cambiar esto, empujar un poquito más, porque un hotel hoy en día necesita más que ingresos por habitación y encontrar nuevos recursos para la competencia que existe ahora en el mundo.”

Muchas galerías comerciales cobran a los artistas por el uso del espacio expositivo. La galería del Art Hotel ha decidido no seguir este camino, ya que lo encuentra contraproducente. Como dice Grégoire Bosc, lo hace así “únicamente para permitir que muchos artistas puedan exponer, sin esa barrera económica que existe en muchos sitios. La idea es facilitar eso.” Esto permite a muchos artistas jóvenes su primera o segunda exposición individual, y al Art Hotel una ventaja de selección sobre muchas otras galerías.
Estos negocios híbridos pueden llegar a ocupar un lugar importante en el mundo del arte. Así, la galería es subsidiada por el hotel, sin dejar de ser un emprendimiento comercial. Y lo que está claro, a la vez, es que la personalidad del hotel parte de la galería.

En ese sentido, Grégoire expresa el principal elemento identitario del Art Hotel:

“La galería es para nosotros una joya que ahora tenemos que pulir y trabajar.”

Entrevista con Toia Ibáñez del Carril

Miércoles, Noviembre 5th, 2008

Directora de Laguanacazul

Por Roger Colom

TIC: El nombre de Laguanacazul nace de una serie de un artista de Santa Cruz, Mario Otero, que se llama Palio Patagonia Pop y que le sirve para generar impronta, que tenga impronta sobre los niños de la Patagonia, para que ellos cuiden sus pinturas rupestres. La imagen de la guanaca, su línea, su diseño, es exacto al de las pinturas rupestres. Lo único que le cambió es la paleta de color. La particularidad de esta guanaca es que está embarazada. Esta obra, esta serie, nunca fue mostrada fuera de Santa Cruz; la hizo para Santa Cruz. Mario Otero murió a principios de este año, y en algún punto éste es un homenaje que yo le hago a un gran artista y a un gran amigo. Él tenía también un concepto de la enseñanza. La guanaca es azul porque ese es el color del cosmos, y está ascendente porque es en positivo. Y el sol el sol tehuelche, que es en círculos concéntricos. En general los soles, los de las comunidades indígenas del norte, son espirales. Éste tiene la particularidad de los anillos concéntricos. En la Cueva de las Manos hay muchas guanacas embarazadas, como en piñas o en redondeles o en danzas…

ARSO: ¿Las tenían domesticadas?
TIC: No, el tehuelche se vestía con su piel, comía su carne, pero el guanaco no lo tenían domesticado. Sí era básico en su vida. Y estos dibujos de las guanacas tienen una data de 12.000 años.
ARSO: ¿Cómo unes esto de la guanaca a tu proyecto?
TIC: Cuando compré la obra, armé un proyecto en el Sur, en realidad gastronómico, con tienda. Y el proyecto era recuperar la comida originaria del campo, de la Patagonia, y llevarla a una puesta actual. Respetando las raíces, lo mismo que hizo Mario con su obra.
ARSO: ¿Y qué es Laguanacazul hoy?
TIC: Laguanacazul hoy, llega a Buenos Aires, pleno casco histórico, casi te diría que con la misma línea de recuperar, buscar y poner en valor las artesanías y los diseños, tratándolos con un valor de arte. Por eso esta escenografía, como cuadriculada, pura, blanca, para que cada elemento que esté allí esté valorizado, y no acumulado. En general, yo considero que la artesanía está desvalorizada, por como está presentada.
ARSO: En otras palabras, darle a cada obra un valor singular.
TIC: Exacto. Porque considero que la artesanía es un arte. Porque está hecha con la impronta de la mano. Cada hilandera, dependiendo del día, hila diferente. Si yo hilo y vos hilás, y con ese mismo hilado hacemos una manta, se nota dónde hilaste vos y dónde hilé yo. Esa es la mano, todo el interior que se está volcando en eso, que es lo mismo que cuando hacés una obra, una foto, una poesía. Me interesan mucho las artes combinadas.
ARSO: Describe un poco más el proyecto de Laguanacazul.
TIC: Laguanaca, galería y tienda, tiene cuatro patas. Una es la tienda, cuyo objetivo es esto que te estaba comentando recién. La galería también tiene algo, la misma raíz que lo que estábamos hablando, que es trabajar con las artes combinadas. Desacralizar el arte. Por eso yo le doy esta impronta de living, de que haya música, para que se interrelacione. Acabo de abrir, pero que haya libros, que haya catálogos, cafecito: que haya movimiento. Una de las cosas que queremos hacer es que las muestras tengan apoyaturas de charlas, o de lo que fuere. Para eso hay un pequeño escenario. No es que solamente sea colgar la obra, inaugurarla y que quede ahí todo como en un vacío y un silencio. Provocar cosas a partir de las muestras.
ARSO: Sonrío porque no sé cuántos años hace que digo que el galerista que no hace eso no vale la pena abra.
TIC: (Ríe.) En esta primera muestra, de trastienda, también empieza raro, porque para la trastienda nos asociamos con otra galería, Encontré Arte, una galería nueva en el circuito. ¡Y nos asociamos en la trastienda! Esa es una cosa que los artistas al principio no entendían.
ARSO: En efecto, ¿por qué se asociaron en la trastienda?
TIC: Bueno, él, como no tenía lugar, la tenía virtual. Y a mí, que tengo 150 metros de subsuelo en San Telmo, me pareció muy bueno empezar a movilizar la galería a partir de la trastienda. Quiero que la trastienda de Laguanaca sea muy importante. Que te atiendan, que te puedas sentar y comprar arte con comodidad. Y claro, también está el tema de las apoyaturas y las artes combinadas. Otra parte de Laguanaca es el arte joven. Espacio Sur es un grupo de gente sub 30, que viene trabajando desde hace unos tres años en Buenos Aires: en diferentes galerías, espacios comunes, sótanos under, edificios de Puerto Madero. Y ellos trabajan en base a las artes combinadas, convocando a partir de un tema. Por ejemplo, el odio: artistas que pintan sobre el odio, músicos que crean sobre el odio, poetas que escriben sobre el odio. Sus muestras incluyen todas las disciplinas, y después se hacen ponencias, se filosofa. Y ellos van a seguir trabajando en un cronograma dentro de Laguanaca, y van a seguir haciendo sus cosas afuera, en la ciudad. Eso te va retroalimentando. Si yo los encierro acá, van a perder eso que tiene el joven de atreverse y de innovar.
ARSO: Lo mejor es que no se vuelvan conservadores.
TIC: ¡Claro! Hay una cosa que les va a dar un marco, pero que no pasen a ser unos galeristas más cualquiera. Y la cuarta pata, es la parte de contenido espiritual del proyecto. Es la parte de puentes sociales.
ARSO: Explícame eso.
TIC: Hemos estado charlando con Gabriel González, de Encontré Arte, con otros galeristas y artistas, en cuanto a que la gente del circuito del arte, desde el artista hasta el último, debemos tener un compromiso social concreto: no desde la dádiva, sino desde la educación. Que podamos permitir a gente que se está recuperando, o a gente que tiene el techo muy oscuro y muy bajo, a través de una charla, una clínica, ver obra, abrir ese techo y darse cuenta que un artista, o la gente que estamos dentro del circuito del arte, somos hombres y mujeres como ellos, y que ellos pueden acceder al arte. Porque realmente creo que desde el arte a uno se le ilumina la vida. Con eso he tenido muy buena respuesta. Me interesa el crecimiento comunitario: creo en las redes. Estamos en un momento de comunicación en red. Creo en el crecimiento en red. Por eso lo primero que hizo la Galería Laguanacazul es trabajar en red con artistas, con trastienda de otra galería.
ARSO: ¿Y la tienda?
TIC: Por ejemplo. La tienda también es una red. Porque los artistas que están trabajando en la tienda vienen a apoyar sus productos, y se están apoyando unos a otros. Lo importante es que todos estamos entendiendo el proyecto. Entonces, todos nos sentimos guanacos. Todos formamos parte.
ARSO: Eso no es muy común.
TIC: No. Y había al principio muchos galeristas que decían: ¿Pero cómo vas a abrir una tienda con una galería?
ARSO: Yo entre ellos.
TIC: Esto es un universo, pero la identidad de abajo es completamente diferente de la identidad de arriba. Las une una escalera. ¿Viste que cuando estás abajo te olvidás que existe lo de arriba? Pero va interrelacionado, porque si tenemos una muestra abajo, esa muestra sube arriba. ¿Viste que ahora arriba está Nora Iniesta? Está con toda una escenografía conceptual. Y después vendrán mantas sagradas. Y armaremos cosas de otro tema, y eso se presenta y se inaugura. Están las vidrieras, la galería, todo el programa de arte joven, puentes sociales. La idea es crear un universo. Laguanaca es un universo. ¿Ya te aburrí?
ARSO: No, no, en ningún momento.
TIC: No es un eslogan, pero mi pensamiento es que sin solidaridad no hay cambio. Y sin educación no hay cambio. Pero no una educación desde la escuela, sino desde el compromiso. Estamos ideando, por ejemplo, unas clínicas para unos chicos discapacitados que trabajan con látex, que no tienen casi materiales, y donde la venta de sus obras sirva para conseguir los materiales para su arte. No se trata de cosas megas, sino de ir trabajando.
ARSO: ¿Y en cuanto a géneros? ¿Te especializas?
TIC: Las disciplinas me gustan todas. Verás que esto era una fábrica de pintura. Me encanta el arte digital, me gusta la fotografía, la poesía, la música. El arte contemporáneo, el arte de nuestro tiempo.
ARSO: Al parecer, tengo la consigna de preguntarte sobre tus viajes por el interior. Por lo que veo tu proyecto tiene más que ver con Argentina que con sólo Buenos Aires. Buenos Aires es muy exclusivo, pero la idea que presentas es más bien inclusiva, generosa, como tiende a serlo Argentina. Al menos esa es la visión que tengo de lo poco que he visto del país en el año y medio que hace que vivo aquí.
TIC: Yo me crié en el campo, en la Patagonia, al lado del Glaciar Perito Moreno. Trabajé de todo. Fui jefa de turismo. Trabajé también con todas las casas de provincia aquí en Buenos Aires. Me crié en un pueblo chico en el campo, con la lana, con las ovejas, yo sé hilar: esto de la tienda me identifica absolutamente, igual que la galería. Yo estudié historia del arte, soy decoradora. Nací con el arte. Como yo vivía en el campo, no había televisión ni niños, así que se leía mucho, se escuchaba música; y a mi padre le gustaba mucho el arte, así que es algo que yo mamé. Pero más que porque yo haya viajado, es que tengo la impronta bien del interior. Y me interesa la gente ignota, desconocida, a la que le cuesta llegar a este pulpo, a este Buenos Aires tan fashion, tan exclusivo…
ARSO: Sí, te decía exclusivo en varios sentidos…
TIC: … sí, en varios sentidos, por eso me encantó la palabra. Me interesa romper con eso, y también con lo exclusivo del arte. Me interesa que el glamour pase por otro lado. Por la sensibilidad que tiene el arte. Y eso es inclusivo.

Entrevista a Adriana Martínez Vivot

Miércoles, Octubre 29th, 2008

Directora de Ángel Guido Art Project

La Galería Ángel Guido Art Project, promete convertirse en una de las galerías fuertes más interesantes de Buenos Aires. Su claro compromiso con el arte argentino, tanto el histórico como el contemporáneo, apunta a una decisión y un estilo de trabajo elegante y certero. ARSOmnibus tuvo oportunidad de charlar brevemente con Adriana Martínez-Vivot, directora del nuevo espacio.

ARSOmnibus: En la web de la galería dices que continúas la tradición familiar de compromiso con la cultura, y en particular con la cultura argentina, ¿cuál ves tú que sea la responsabilidad del coleccionista contemporáneo?

Adriana Martínez-Vivot: En mi familia el coleccionismo de arte, era algo fluido, natural, existía el placer de elegir, buscar, descubrir, comprar, guardar y mirar buena obra…y en mi caso agrego el placer de exponerla en mi galería.
Te diría, que en el coleccionismo contemporáneo, primero está la elección de la obra y también la continuidad. El arte argentino es tan amplio que nuestra galería hizo hincapié en el 60, en el Di Tella. Y yo tomo la responsabilidad de hacer muestras históricas. Nuestra  inauguración  se realizó con obra histórica y contemporánea de artistas rosarinos, desde Berni, Gambartes, pasando por Serón hasta jóvenes como Villegas etc. También la muestra de Mac Entyre con obra a partir del 50, en donde se observa su búsqueda de lo que posteriormente fue su lenguaje, y ahora lo del 60, que ya hoy es histórica.

Arso: ¿Cómo comenzaste a coleccionar? ¿De dónde tu interés por el arte argentino de los años 60?

AM-V: Fluidamente, el coleccionismo es natural en mi familia. Mi adolescencia transcurrió en la época del Di Tella, muchos de los artistas concurrían a mi casa, y nosotros a las suyas, con happenings y colores, todo muy alegre, con mucha fuerza, mucho talento, mucho coraje, era lo nuevo…

Arso: Siempre he pensado que un galerista no es un comerciante normal y corriente, y que aunque el comercio es esencial para mantener todas sus actividades, éstas pasan por otro ámbito: el de la producción de sentido.  ¿Cuales son las herramientas de un galerista y qué uso debe hacer de ellas?

AM-V: En nuestro caso, coleccionistas y galeristas, lo primero es la elección de los artistas y de sus mejores obras, llevarlas a ferias, trabajarlas, desarrollarlas en el tiempo, mostrar sus evolución, y por supuesto las publicaciones. Nosotros empezamos con la publicación del catálogo institucional de la galería, seguimos con el catálogo del 60, y tenemos el proyecto de seguir publicando libros de los artistas de nuestra galería para jerarquizar su obra. Por supuesto que los galeristas no somos comerciantes normales, porque el arte es un material muy especial, con gran bagaje cultural. Son como bienes culturales intangibles.

Arso: Tomando en cuenta que las formas que toma el comercio actual del arte (iniciadas, por un lado, en la primera feria que hubo, la de Colonia en 1967; y por otro, las galerías gestionadas por artistas individuales o en colectivos), ¿cómo entiendes tú el comercio del arte?

AM-V: El arte es mucho más que un comercio, me cuesta relacionar específicamente al arte solo con el comercio. Ojalá  que en nuestro país esta relación fuera un poco más ágil. Hoy en día, aún existen trabas  en el movimiento de obras de arte, también  estamos a la espera de la Ley de Mecenazgo. A nivel mundial, la comercialización,  es bastante incierta, después de este fenómeno de Damien Hirst…