Art Hotel de Buenos Aires

Febrero 19, 2009 por gentedelarte

Por Roger Colom

No es raro que un hotel contenga una galería de arte, pero es menos común que sea el arte lo que define al hotel. Los últimos años han visto una proliferación de hoteles pequeños, tanto en Buenos Aires como en todo el mundo, probablemente porque la gente viajera busca alejarse de las cadenas, de la imagen corporativa siempre igual donde quiera que vaya. Estos pequeños hoteles llevan siempre el sello de sus dueños, algo más personal. Yannick Loop, dueño del Art Hotel de Buenos Aires cuenta que:

“La idea no es totalmente original, en el mundo hay muchos Art Hotels; pero si entras en Google el primero que aparece es éste, el de Buenos Aires. Por ser europeo y haber pasado la mayor parte de mi vida en Europa, conocí varios Art Hotels y siempre me fascinó este concepto. Como pasajero buscaba este tipo de ambiente, que tuviera que ver con lo artístico. Cuando llegué a Argentina, hace 6 años, empecé a mirar varios proyectos; y arriba en la lista de unos diez proyectos que tenía después de varias semanas había un Art Hotel. Siempre he soñado con esto.”

El hotel ocupa una casa afrancesada de principios del siglo XX, en la calle Azcuénaga 1268. Tiene una galería de arte en el lobby, con espacio para sentarse, tomar algo, ver la exposición, charlar, leer, o navegar por internet. Parte de la galería ocupa lo que antes fue el patio de esta vieja casona, cubierto ahora por un gran tragaluz que permite las obras con luz natural. La galería incluso se mete en el bar, en cuyas paredes también se expone obra.

Se intentó mantener, en lo posible, los elementos arquitectónicos originales: suelos de mosaico en los pasillos, puertas redondeadas en algunas esquinas, el ascensor primitivo, en el que no se arreglaron ni los antiguos graffitti. Todo eso se mantiene, al tiempo que las habitaciones son de buen diseño, cómodas, modernas, también con arte en sus paredes. O mejor, más que de diseño, se trata de un amor por las formas. La idea, según Grégoire Bosc, gerente del hotel, es casar el arte con la vida. Precisamente lo que fascinó a Yannick de este concepto de hotel.

Grégoire llegó hace un año a Buenos Aires para hacerse cargo de la dirección del hotel. Con él ha cambiado la gestión de la galería:

“la galería funcionaba bien el primer año, y después se dieron cuenta de que o hacemos un trabajo de verdad en la galería y empujamos, o hacemos que el hotel simplemente exponga obra, y nos dedicamos a nuestra actividad de hotelería y ya. Pero la idea el segundo año fue cambiar esto, empujar un poquito más, porque un hotel hoy en día necesita más que ingresos por habitación y encontrar nuevos recursos para la competencia que existe ahora en el mundo.”

Muchas galerías comerciales cobran a los artistas por el uso del espacio expositivo. La galería del Art Hotel ha decidido no seguir este camino, ya que lo encuentra contraproducente. Como dice Grégoire Bosc, lo hace así “únicamente para permitir que muchos artistas puedan exponer, sin esa barrera económica que existe en muchos sitios. La idea es facilitar eso.” Esto permite a muchos artistas jóvenes su primera o segunda exposición individual, y al Art Hotel una ventaja de selección sobre muchas otras galerías.
Estos negocios híbridos pueden llegar a ocupar un lugar importante en el mundo del arte. Así, la galería es subsidiada por el hotel, sin dejar de ser un emprendimiento comercial. Y lo que está claro, a la vez, es que la personalidad del hotel parte de la galería.

En ese sentido, Grégoire expresa el principal elemento identitario del Art Hotel:

“La galería es para nosotros una joya que ahora tenemos que pulir y trabajar.”

Entrevista con Toia Ibáñez del Carril

Noviembre 5, 2008 por gentedelarte

Directora de Laguanacazul

Por Roger Colom

TIC: El nombre de Laguanacazul nace de una serie de un artista de Santa Cruz, Mario Otero, que se llama Palio Patagonia Pop y que le sirve para generar impronta, que tenga impronta sobre los niños de la Patagonia, para que ellos cuiden sus pinturas rupestres. La imagen de la guanaca, su línea, su diseño, es exacto al de las pinturas rupestres. Lo único que le cambió es la paleta de color. La particularidad de esta guanaca es que está embarazada. Esta obra, esta serie, nunca fue mostrada fuera de Santa Cruz; la hizo para Santa Cruz. Mario Otero murió a principios de este año, y en algún punto éste es un homenaje que yo le hago a un gran artista y a un gran amigo. Él tenía también un concepto de la enseñanza. La guanaca es azul porque ese es el color del cosmos, y está ascendente porque es en positivo. Y el sol el sol tehuelche, que es en círculos concéntricos. En general los soles, los de las comunidades indígenas del norte, son espirales. Éste tiene la particularidad de los anillos concéntricos. En la Cueva de las Manos hay muchas guanacas embarazadas, como en piñas o en redondeles o en danzas…

ARSO: ¿Las tenían domesticadas?
TIC: No, el tehuelche se vestía con su piel, comía su carne, pero el guanaco no lo tenían domesticado. Sí era básico en su vida. Y estos dibujos de las guanacas tienen una data de 12.000 años.
ARSO: ¿Cómo unes esto de la guanaca a tu proyecto?
TIC: Cuando compré la obra, armé un proyecto en el Sur, en realidad gastronómico, con tienda. Y el proyecto era recuperar la comida originaria del campo, de la Patagonia, y llevarla a una puesta actual. Respetando las raíces, lo mismo que hizo Mario con su obra.
ARSO: ¿Y qué es Laguanacazul hoy?
TIC: Laguanacazul hoy, llega a Buenos Aires, pleno casco histórico, casi te diría que con la misma línea de recuperar, buscar y poner en valor las artesanías y los diseños, tratándolos con un valor de arte. Por eso esta escenografía, como cuadriculada, pura, blanca, para que cada elemento que esté allí esté valorizado, y no acumulado. En general, yo considero que la artesanía está desvalorizada, por como está presentada.
ARSO: En otras palabras, darle a cada obra un valor singular.
TIC: Exacto. Porque considero que la artesanía es un arte. Porque está hecha con la impronta de la mano. Cada hilandera, dependiendo del día, hila diferente. Si yo hilo y vos hilás, y con ese mismo hilado hacemos una manta, se nota dónde hilaste vos y dónde hilé yo. Esa es la mano, todo el interior que se está volcando en eso, que es lo mismo que cuando hacés una obra, una foto, una poesía. Me interesan mucho las artes combinadas.
ARSO: Describe un poco más el proyecto de Laguanacazul.
TIC: Laguanaca, galería y tienda, tiene cuatro patas. Una es la tienda, cuyo objetivo es esto que te estaba comentando recién. La galería también tiene algo, la misma raíz que lo que estábamos hablando, que es trabajar con las artes combinadas. Desacralizar el arte. Por eso yo le doy esta impronta de living, de que haya música, para que se interrelacione. Acabo de abrir, pero que haya libros, que haya catálogos, cafecito: que haya movimiento. Una de las cosas que queremos hacer es que las muestras tengan apoyaturas de charlas, o de lo que fuere. Para eso hay un pequeño escenario. No es que solamente sea colgar la obra, inaugurarla y que quede ahí todo como en un vacío y un silencio. Provocar cosas a partir de las muestras.
ARSO: Sonrío porque no sé cuántos años hace que digo que el galerista que no hace eso no vale la pena abra.
TIC: (Ríe.) En esta primera muestra, de trastienda, también empieza raro, porque para la trastienda nos asociamos con otra galería, Encontré Arte, una galería nueva en el circuito. ¡Y nos asociamos en la trastienda! Esa es una cosa que los artistas al principio no entendían.
ARSO: En efecto, ¿por qué se asociaron en la trastienda?
TIC: Bueno, él, como no tenía lugar, la tenía virtual. Y a mí, que tengo 150 metros de subsuelo en San Telmo, me pareció muy bueno empezar a movilizar la galería a partir de la trastienda. Quiero que la trastienda de Laguanaca sea muy importante. Que te atiendan, que te puedas sentar y comprar arte con comodidad. Y claro, también está el tema de las apoyaturas y las artes combinadas. Otra parte de Laguanaca es el arte joven. Espacio Sur es un grupo de gente sub 30, que viene trabajando desde hace unos tres años en Buenos Aires: en diferentes galerías, espacios comunes, sótanos under, edificios de Puerto Madero. Y ellos trabajan en base a las artes combinadas, convocando a partir de un tema. Por ejemplo, el odio: artistas que pintan sobre el odio, músicos que crean sobre el odio, poetas que escriben sobre el odio. Sus muestras incluyen todas las disciplinas, y después se hacen ponencias, se filosofa. Y ellos van a seguir trabajando en un cronograma dentro de Laguanaca, y van a seguir haciendo sus cosas afuera, en la ciudad. Eso te va retroalimentando. Si yo los encierro acá, van a perder eso que tiene el joven de atreverse y de innovar.
ARSO: Lo mejor es que no se vuelvan conservadores.
TIC: ¡Claro! Hay una cosa que les va a dar un marco, pero que no pasen a ser unos galeristas más cualquiera. Y la cuarta pata, es la parte de contenido espiritual del proyecto. Es la parte de puentes sociales.
ARSO: Explícame eso.
TIC: Hemos estado charlando con Gabriel González, de Encontré Arte, con otros galeristas y artistas, en cuanto a que la gente del circuito del arte, desde el artista hasta el último, debemos tener un compromiso social concreto: no desde la dádiva, sino desde la educación. Que podamos permitir a gente que se está recuperando, o a gente que tiene el techo muy oscuro y muy bajo, a través de una charla, una clínica, ver obra, abrir ese techo y darse cuenta que un artista, o la gente que estamos dentro del circuito del arte, somos hombres y mujeres como ellos, y que ellos pueden acceder al arte. Porque realmente creo que desde el arte a uno se le ilumina la vida. Con eso he tenido muy buena respuesta. Me interesa el crecimiento comunitario: creo en las redes. Estamos en un momento de comunicación en red. Creo en el crecimiento en red. Por eso lo primero que hizo la Galería Laguanacazul es trabajar en red con artistas, con trastienda de otra galería.
ARSO: ¿Y la tienda?
TIC: Por ejemplo. La tienda también es una red. Porque los artistas que están trabajando en la tienda vienen a apoyar sus productos, y se están apoyando unos a otros. Lo importante es que todos estamos entendiendo el proyecto. Entonces, todos nos sentimos guanacos. Todos formamos parte.
ARSO: Eso no es muy común.
TIC: No. Y había al principio muchos galeristas que decían: ¿Pero cómo vas a abrir una tienda con una galería?
ARSO: Yo entre ellos.
TIC: Esto es un universo, pero la identidad de abajo es completamente diferente de la identidad de arriba. Las une una escalera. ¿Viste que cuando estás abajo te olvidás que existe lo de arriba? Pero va interrelacionado, porque si tenemos una muestra abajo, esa muestra sube arriba. ¿Viste que ahora arriba está Nora Iniesta? Está con toda una escenografía conceptual. Y después vendrán mantas sagradas. Y armaremos cosas de otro tema, y eso se presenta y se inaugura. Están las vidrieras, la galería, todo el programa de arte joven, puentes sociales. La idea es crear un universo. Laguanaca es un universo. ¿Ya te aburrí?
ARSO: No, no, en ningún momento.
TIC: No es un eslogan, pero mi pensamiento es que sin solidaridad no hay cambio. Y sin educación no hay cambio. Pero no una educación desde la escuela, sino desde el compromiso. Estamos ideando, por ejemplo, unas clínicas para unos chicos discapacitados que trabajan con látex, que no tienen casi materiales, y donde la venta de sus obras sirva para conseguir los materiales para su arte. No se trata de cosas megas, sino de ir trabajando.
ARSO: ¿Y en cuanto a géneros? ¿Te especializas?
TIC: Las disciplinas me gustan todas. Verás que esto era una fábrica de pintura. Me encanta el arte digital, me gusta la fotografía, la poesía, la música. El arte contemporáneo, el arte de nuestro tiempo.
ARSO: Al parecer, tengo la consigna de preguntarte sobre tus viajes por el interior. Por lo que veo tu proyecto tiene más que ver con Argentina que con sólo Buenos Aires. Buenos Aires es muy exclusivo, pero la idea que presentas es más bien inclusiva, generosa, como tiende a serlo Argentina. Al menos esa es la visión que tengo de lo poco que he visto del país en el año y medio que hace que vivo aquí.
TIC: Yo me crié en el campo, en la Patagonia, al lado del Glaciar Perito Moreno. Trabajé de todo. Fui jefa de turismo. Trabajé también con todas las casas de provincia aquí en Buenos Aires. Me crié en un pueblo chico en el campo, con la lana, con las ovejas, yo sé hilar: esto de la tienda me identifica absolutamente, igual que la galería. Yo estudié historia del arte, soy decoradora. Nací con el arte. Como yo vivía en el campo, no había televisión ni niños, así que se leía mucho, se escuchaba música; y a mi padre le gustaba mucho el arte, así que es algo que yo mamé. Pero más que porque yo haya viajado, es que tengo la impronta bien del interior. Y me interesa la gente ignota, desconocida, a la que le cuesta llegar a este pulpo, a este Buenos Aires tan fashion, tan exclusivo…
ARSO: Sí, te decía exclusivo en varios sentidos…
TIC: … sí, en varios sentidos, por eso me encantó la palabra. Me interesa romper con eso, y también con lo exclusivo del arte. Me interesa que el glamour pase por otro lado. Por la sensibilidad que tiene el arte. Y eso es inclusivo.

Entrevista a Adriana Martínez Vivot

Octubre 29, 2008 por gentedelarte

Directora de Ángel Guido Art Project

La Galería Ángel Guido Art Project, promete convertirse en una de las galerías fuertes más interesantes de Buenos Aires. Su claro compromiso con el arte argentino, tanto el histórico como el contemporáneo, apunta a una decisión y un estilo de trabajo elegante y certero. ARSOmnibus tuvo oportunidad de charlar brevemente con Adriana Martínez-Vivot, directora del nuevo espacio.

ARSOmnibus: En la web de la galería dices que continúas la tradición familiar de compromiso con la cultura, y en particular con la cultura argentina, ¿cuál ves tú que sea la responsabilidad del coleccionista contemporáneo?

Adriana Martínez-Vivot: En mi familia el coleccionismo de arte, era algo fluido, natural, existía el placer de elegir, buscar, descubrir, comprar, guardar y mirar buena obra…y en mi caso agrego el placer de exponerla en mi galería.
Te diría, que en el coleccionismo contemporáneo, primero está la elección de la obra y también la continuidad. El arte argentino es tan amplio que nuestra galería hizo hincapié en el 60, en el Di Tella. Y yo tomo la responsabilidad de hacer muestras históricas. Nuestra  inauguración  se realizó con obra histórica y contemporánea de artistas rosarinos, desde Berni, Gambartes, pasando por Serón hasta jóvenes como Villegas etc. También la muestra de Mac Entyre con obra a partir del 50, en donde se observa su búsqueda de lo que posteriormente fue su lenguaje, y ahora lo del 60, que ya hoy es histórica.

Arso: ¿Cómo comenzaste a coleccionar? ¿De dónde tu interés por el arte argentino de los años 60?

AM-V: Fluidamente, el coleccionismo es natural en mi familia. Mi adolescencia transcurrió en la época del Di Tella, muchos de los artistas concurrían a mi casa, y nosotros a las suyas, con happenings y colores, todo muy alegre, con mucha fuerza, mucho talento, mucho coraje, era lo nuevo…

Arso: Siempre he pensado que un galerista no es un comerciante normal y corriente, y que aunque el comercio es esencial para mantener todas sus actividades, éstas pasan por otro ámbito: el de la producción de sentido.  ¿Cuales son las herramientas de un galerista y qué uso debe hacer de ellas?

AM-V: En nuestro caso, coleccionistas y galeristas, lo primero es la elección de los artistas y de sus mejores obras, llevarlas a ferias, trabajarlas, desarrollarlas en el tiempo, mostrar sus evolución, y por supuesto las publicaciones. Nosotros empezamos con la publicación del catálogo institucional de la galería, seguimos con el catálogo del 60, y tenemos el proyecto de seguir publicando libros de los artistas de nuestra galería para jerarquizar su obra. Por supuesto que los galeristas no somos comerciantes normales, porque el arte es un material muy especial, con gran bagaje cultural. Son como bienes culturales intangibles.

Arso: Tomando en cuenta que las formas que toma el comercio actual del arte (iniciadas, por un lado, en la primera feria que hubo, la de Colonia en 1967; y por otro, las galerías gestionadas por artistas individuales o en colectivos), ¿cómo entiendes tú el comercio del arte?

AM-V: El arte es mucho más que un comercio, me cuesta relacionar específicamente al arte solo con el comercio. Ojalá  que en nuestro país esta relación fuera un poco más ágil. Hoy en día, aún existen trabas  en el movimiento de obras de arte, también  estamos a la espera de la Ley de Mecenazgo. A nivel mundial, la comercialización,  es bastante incierta, después de este fenómeno de Damien Hirst…